Con el alquiler con opción a compra se firmarían dos contratos, el primero de alquiler normal pactando que porcentaje del alquiler ira destinado a la compra (normalmente el 50%) y el contrato de no más de cinco años de alquiler y otro contrato de compraventa de la vivienda vinculado al de alquiler, con una señal del 10% del valor de venta del inmueble, la cual sería descontado en la escrituración ante notario.

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¿Cómo debe ser el contrato de alquiler con opción a compra?

Se caracteriza por la ausencia de una regulación legal general. El contrato de opción de compra no está suficientemente regulado en el Código Civil, pero si se recoge en el art 14 del Reglamento Hipotecario y aparece también mencionado en la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Es un contrato atípico, en consecuencia en aplicación de la autonomía de la voluntad y la libertad de pacto, el contrato de alquiler con opción a compra con se rige en principio por lo convenido.

Se trata de un contrato doble, ya que incluye un contrato de alquiler y un contrato de compraventa. Se plasma normalmente insertando una cláusula en un contrato de arrendamiento, mediante la cual se concede al arrendatario la facultad exclusiva de prestar su consentimiento para comprar el inmueble objeto del arriendo en el plazo contractualmente señalado.

Los requisitos del arrendamiento con opción a compra son:

  • La concesión al arrendatario de la facultad de decidir unilateralmente respecto a la realización de la compra
  • La determinación del inmueble
  • El señalamiento del precio estipulado para la futura adquisición
  • Concreción del plazo

También es posible pactar una prima, como pago a cargo del arrendatario por la concesión de la opción a compra, que generalmente se descuenta del precio final por abonar, pero no es un elemento esencial, sino accesorio del negocio.

El arrendador concedente de la opción de compra queda obligado a mantener su oferta y a no disponer del inmueble, durante el plazo pactado.